Amada Madre de los mexicanos
Santa MarÃa de Guadalupe
ruega al Señor que comprendamos
que de la concepción hasta su fin natural,
es especial toda existencia,
un don inmerecido de Su amor,
nunca una inconveniencia
y no hay derecho ni razón
que justifique su prematura interrupción.
Tú en que tu seno llevas al autor de la vida,
pÃdele que nos ayude a valorarla,
amarla y defenderla
para que nunca nos atrevamos
a devolverle sin abrir
Su extraordinario regalo
Su invitación por vivir.
Amén
Sagrado Corazón de Jesús, en ti confÃo.
|