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Nivel superior
En el camino de la esperanza
2004
Febrero
Articulos
¿Que tanto me afecta no querer cambiar?
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Si quieres fortalecer tu alma y avanzar en la vida interior no puedes soslayar la gran importancia que las pasiones ejercen sobre tu vida fÃsica, intelectual y moral de toda persona.
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La importancia de las pasiones
“La pasión es como la niebla: pone un velo ante la claridad de la sabidurÃa divina” (Cardenal Fco. X. Nguyen Van Thuan).
Más de una ocasión he escuchado a personas decir: “Tengo que luchar contra mi carácter, contra mi temperamento y cambiarlo”. Incluso quien esto escribe, posee un temperamento colérico y durante mucho tiempo sufrà por querer ser diferente. Después conocà que santos del talante de San Francisco de Sales y San Ignacio de Loyola poseÃan también en este temperamento. Por otro lado también supe que Al Capone perteneció a esta clasificación.
Teólogos de la talla del Pbro. Antonio Royo nos explican impecablemente la naturaleza de las pasiones. Nos ilustra: “Las pasiones son el movimiento del apetito nacido de la aprensión del bien o del mal sensible con cierta conmoción reflejada mas o menos del organismo“. Los psicólogos suelen designar este término para designar los movimientos pasionales más vehementes e intensos –el movimiento pasional propiamente dicho siempre es intenso- , denominando “emoción” a los de la intensidad más suave.
Existen cuatro pasiones fundamentales: gozo esperanza, dolor y temor. Pero la clásica división escolástica señala once (ver artÃculo 3).
Si quieres fortalecer tu alma y avanzar en la vida interior no puedes soslayar la gran importancia que las pasiones ejercen sobre tu vida fÃsica, intelectual y moral de toda persona. En la vida fÃsica la excitación de las pasiones nos hace desplegar una actividad extraordinaria para el bien o para el mal. En forma negativa pueden llevarnos de una mala salud o la muerte. La muerte de tristeza, por ejemplo, cuando un cónyuge después de muchos años de matrimonio pasa a la vida eterna antes que el otro.
En la vida intelectual. El influjo de estas sobre nuestras ideas es incalculable. Algunas apostasÃas y traiciones son el resultado de ello. El cardenal Van Thuan enseña que mantengamos la calma: “¿Por qué tanto desquiciamiento, por qué dejarte arrastrar? Desagradas al Señor, exasperas a los que te rodean y tú sufres durante horas... y todo inútilmente porque vas a lamentarlo durante las horas siguientes”
En la vida moral. Las pasiones disminuyen o aumentan la bondad o la malicia, el mérito o demérito de nuestros actos. Lo disminuyen cuando obramos el bien o el mal
“Es normal Chocar con los otros. Sólo en el paraÃso encontrarás una sociedad sin conflictos. Los choques pulen la piedra, le dan redondez, limpieza y belleza... El tiempo y la vida pertenecen a Dios. ¿Porqué malgastarlos contra los obstáculos que se encuentran en el camino? Las olas no dejan de agitar el océano: pero el barco se desliza imperturbable... no toma en cuenta... Todas las cosas pequeñas son igualmente importantes. Dominándote a ti mismo sin descanso, en las cosas pequeñas, te forjarás una voluntad de hierro y serás dueño de ti mismo” (Cardenal Fco. X. Nguyen Van Thuan).
Dios te bendiga.
BibliografÃa
Pbro. Antonio Royo MarÃn, “Nada te turbe, nada te espante”, Editorial Minos, p. 76 y 77
Cardenal Fco. X. Nguyen Van Thuan, “Mil y un pasos en el camino de la esperanza”.
Pbro. Antonio Royo MarÃn, “TeologÃa de la perfección cristiana”, editorial la BAC, Madrid España.
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