INFORME ANUAL

Conoce las actividades que llevamos acabo el año pasado en nuestro INFORME DE ACTIVIDADES.
CONOCELO AQUI

 

LISTA DE CORREO

SUBCRIBETE a nuestra lista de correo y recibe periodicamente los pensamientos del C. Van Thuan, además se el primero en enterarte de los eventos y noticias de Mater Unitatis.

 
Iniciar sesión

¿Olvidó su clave?

Registrar un nuevo usuario.
Encuesta

Resultados de la encuesta

Encuestas
You must have Java enabled to see breaking news...




0

Nivel superior En el camino de la esperanza 2004 Diciembre Especial Navidad


¡Feliz Navidad! - Diciembre 2004
 

Navidad: Dignidad Cristiana y naturaleza divina

Nuestro Salvador, amadísimos hermanos, ha nacido hoy; alegrémonos. No puede haber, en efecto, lugar para la tristeza, cuando nace aquella vida que viene a destruir el temor de la muerte y a darnos la esperanza de una eternidad dichosa.




Nuestro Salvador, amadísimos hermanos, ha nacido hoy; alegrémonos. No puede haber, en efecto, lugar para la tristeza, cuando nace aquella vida que viene a destruir el temor de la muerte y a darnos la esperanza de una eternidad dichosa.

Que nadie se considere excluido de esta alegría, pues el motivo de este gozo es común para todos; nuestro Señor, en efecto, vencedor del pecado y de la muerte, así como no encontró a nadie libre de culpa, así ha venido para salvarnos a todos. Alégrense pues los justos, porque se acerca la recompensa; regocíjese el pecador, porque se le brinda el perdón; anímese el pagano, porque es llamado a la vida.

Al llegar el momento dispuesto de antemano por los impenetrables designios divinos, el Hijo de Dios quiso asumir la naturaleza humana para reconciliarla con su creador; así el diablo, autor de la muerte, será vencido mediante aquella misma naturaleza sobre la cual él mismo había reportado su victoria. Por eso, al nacer el Señor, los ángeles cantan llenos de gozo “Gloria a Dios en el Cielo” y proclaman: “y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor. Ellos ven, en efecto, que la Jerusalén celestial se va edificando por medio de todas la naciones del orbe. ¿Cómo, pues, no habría de alegrarse la pequeñez humana ante esta obra inenarrable de la misericordia divina, cuando incluso los coros sublimes de los ángeles encontraban en ella un gozo tan intenso?

Demos, por tanto, amadísimos hermanos, gracias a Dios Padre por medio de su Hijo en el Espíritu Santo, pues, por la inmensa misericordia con que nos amó, ha tenido piedad de nosotros y, “cuando estábamos muertos por nuestros pecados, nos vivificó con Cristo”, para que fuésemos en él una nueva creatura, una nueva obra de sus manos.

Despojémonos, por tanto, del hombre viejo y de sus acciones y, habiendo sido admitidos a participar del nacimiento de Cristo, renunciemos a las obras de la carne. Reconoce cristiano tu dignidad y, ya que ahora participas de la misa naturaleza divina, no vuelvas a tu antigua vileza con una vida depravada. Recuerda de que cabeza y de que cuerpo eres miembro. Ten presente que haz sido arrancado del dominio de las tinieblas y transportado al reino y a la claridad de Dios.

Por el sacramento del bautismo te has convertido en Templo del Espíritu Santo; no ahuyentes, pues, con acciones pecaminosas un huésped tan excelso, ni te entregues otra vez como esclavo del demonio, pues el precio con que has sido comprado es la sangre de Cristo.

De los sermones de san León Magno, papa.
Sermón 1 En la Navidad del Señor, 1-3: PL 54, 190-193

Listado de mensajes


No se encontraron mensajes.








Prisionero de guerra durante 13 años, hoy nos brinda un testimonio de gozo y amor. Conozca la biografía de nuestro fundador.

 


Conoce una pequeña reseña de la breve trayectoria que hemos recorrido.

 


Su testimonio de la prisión, su libro escrito en la misma y mucho más...
Conozca los libros escritos por C. Van Thuan.




 
Powered by eZ publish
 ©Mater Unitatis APF 2002 - 2004 D.R. Derechos Reservados, México.
Cualquier problema favor de reportarlo a webmaster@materunitatis.org
Fotografía de las nubes "beam" © www.freestockphotos.com