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Nivel superior
En el camino de la esperanza
2004
Diciembre
Secciones

¡Feliz Navidad! - Diciembre 2004 |
Sección MariologÃa - Auténtica Mujer
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Confieso que me perturba pensar en MarÃa (ese increÃble sueño, soñado por el Señor), y ver luego por televisión las lágrimas de las madres palestinas, o los rostros desnutridos de las mujeres en el Amazonas, o las condiciones infrahumanas de las niñas en Bangladesh.
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No puedo evitar preguntarme si la historia de MarÃa tiene algo que ver con estas mujeres que sufren. Cuando veo una prostituta en la calle, cuya miseria la ha llevado a venderse para poder sobrevivir, me pregunto si MarÃa pasarÃa de largo, como lo hago yo. Y sin embargo, apenad puedo imaginarme lo que MarÃa le dirÃa si la detuviese.
Asà que, cada vez que escucho el dolor de tantas mujeres abusadas por hombres o privadas de sus más elementales derechos, a causa de la injusticia masculina, hago un gran esfuerzo para ver la conexión entre ellas y MarÃa. Y cuando pienso en las mujeres profesionales, este mismo problema de conexión con MarÃa me vuelve con insistencia. ¿Hay alguna actriz de espectáculo, o alguna cantante de opera soprano que invoque el nombre de MarÃa antes de alguna aparición ¿Acaso las modelos que aparecen en las portadas de revistas o las campeonas de patinaje en eventos deportivos alguna vez meditan sobre el encanto sobrenatural de MarÃa? ¿Qué piensan de ella las azafatas de los aviones o las bailarinas de compañÃas famosas? Además de portar medallas de MarÃa alrededor de sus cuellos, ¿cómo afecta el nombre de MarÃa las vidas de las mujeres?
¿Es MarÃa un punto de referencia sólo para las monjas de clausura y las muchachas piadosas, o ella representa las aspiraciones de toda mujer que desea vivir su feminidad en su plenitud? ¿Ven las mujeres a MarÃa con ternura, porque su vida terrena resume los misterios dolorosos de toda forma de sufrimiento? ¿Es ella únicamente un sÃmbolo elocuente de los misterios gozosos que experimentan un éxodo de las “aguas amargas” de la servidumbre? ¿O es ella la imagen que sintetiza los misterios gloriosos de la liberación definitiva de la mujer de todo tipo de esclavitud que, a lo largo de la historia, le ha robado su dignidad? No puedo responder a estas preguntas, que a algunas pueden sonarles tontas, pero puedo ofrecer una oración por ellas.
Santa MarÃa, auténtica mujer, icono de las mujeres humilladas en la tierra de Egipto, sujetas a las crueldades de los faraones de todos los tiempos, te pedimos por todas las mujeres de la tierra. Desde el instante del Calvario, cuando el sufrimiento traspasó tu alma, has comprendido el lamento de toda madre; conoces la soledad de toda viuda; sientes la humillación de toda mujer que sufre desprecios.
A la vez que los soldados despojaron a Jesús de sus vestiduras, el dolor te despojó de tus tÃtulos. Apareciste sencillamente como una mujer, al grado de que tu Hijo único que agonizaba no pudo llamarte por otro nombre: “Mujer, he aquà a tu hijo” (Jn 19, 26). Tú que permaneciste de pie junto a la cruz, ayuda a todas las mujeres que se sienten agobiadas por todo tipo de sufrimiento. Que tomen tu dignidad femenina como inspiración.
Santa MarÃa, icono del mundo femenino, que te pones en marcha por los caminos del éxodo, socorre a las mujeres que hacen este costoso viaje para que no caminen sin rumbo por el desierto. Ayúdales a encontrar los caminos correctos, para que tu imagen de auténtica mujer exitosa brille para todas las mujeres, como la nube luminosa en el desierto.
Santa MarÃa, icono del mundo femenino al fin establecido en la Tierra Prometida, ayúdanos a leer la historia y a interpretar la vida con ternura y fortaleza femeninas. Tú eres imagen no sólo de la mujer nueva, sino también de la nueva humanidad, preservada de los espejismos de la falsa liberación. Ayúdanos a agradecerle a Dios por mostrarnos, en ti, lo que significa ser una auténtica mujer.
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