Encontrado en: http://materunitatis.org/article/articleprint/677/-1/284/

Sección Van Thuan - ¿Por qué maravillarse?


Nivel superior En el camino de la esperanza 2007 Mayo Secciones

Muchos se maravillan de la incapacidad de sus ojos; no ven lo que los santos contemplan; no perciben lo que la mirada de los santos vislumbra.

Es que los santos miran con los ojos de Dios. Valoran la existencia a la luz de Dios. No se desconciertan porque viven en la realidad, en la verdad.

¿A qué se debe el embotamiento de tantas personas? Creen que la materia y el placer constituyen el fin de la existencia, se sirven de la astucia, de la hipocresía y de la mentira. Piensan que es una estupidez el sacrificio, la modestia, la paciencia.

Pero al final cuál será su estupor cuando vean que “¡Dios se sirve de los humildes y pequeños para burlarse de los sabios!”.

Durante el curso de la historia, son muchos los que han andado fuera del camino.
Muchas veces son personas que tuvieron un momento de celebridad por su inteligencia, por su genio y sus empresas.
También los ricos pasajeros del Titanic, que chocó contra un gigantesco iceberg durante su primera travesía por el océano, se maravillaron –mientras luchan contra la muerte en los flujos helados- de oír alzarse los platillos de la orquesta de la nave que se hundía, la poderosa y conmovedora música del canto: “Yo creo en ti, Dios mío, yo creo en ti…”.

¡Yo creo en Ti, Señor!

 

Dirección de correo electrónico del destinatario:

*

Su correo electrónico:

*



| Regresar a la forma normal de presentación de la página | Enviar este artículo a un amigo |