Encontrado en: http://materunitatis.org/article/articleprint/269/-1/137/
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La Iglesia es Mujer, es madre
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Nivel superior
En el camino de la esperanza
2004
Septiembre
Secciones
Unas palabras de Cardenal J. Ratzinger me han dado la inspiración para esta meditación.
“La Iglesia no es un aparato... no es simplemente una institución... Ella es una mujer. Es Madre. Es un ser viviente. La comprensión mariana de la Iglesia es la más fuerte y decisiva contraposición a un concepto de Iglesia simplemente organizativo o burocrático. Nosotros no podemos hacer la Iglesia, nosotros debemos ser Iglesia. Y solamente siendo marianos es como nos volvemos Iglesia. En los orÃgenes, la Iglesia... nace cuando el fiat surge del alma de MarÃa. Este es el deseo más profundo del Concilio: que la Iglesia se despierte en nuestras almas, MarÃa nos señala el camino” .
Queremos, en esta meditación, dirigir nuestra mirada a MarÃa como modelo de la Iglesia. Pero la Iglesia vive en una tierra adolorida, dramática y magnÃfica. Parafraseando a San Juan de la Cruz, el Santo Padre ha caracterizado nuestra época como “una noche obscura colectiva”.
Entre las caracterÃsticas de esta noche se nota el dominio del racionalismo (que ha plasmado una cultura que tiende, a través de las diferentes ciencias, a manipular las realidades naturales, las situaciones y también al espÃritu y hasta la vida humana). Por lo que la humanidad corre el riesgo de convertirse en victima de un mero positivismo del “hacer” y del “tener”.
La respuesta de la Iglesia a estos riesgos es ser Amor, como afirma el titulo de un pequeño libro de H.U. Von Baltasar, “Sólo el amor es creÃble”. Sin amor hasta la unidad no hay credibilidad.
He aquà porqué MarÃa “nos señala el camino”. MarÃa es: amor acogido, amor correspondido, amor compartido.
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