Los escasos dÃas que he compartido con Mater Unitatis , han sido muy intensos porque he vivido cada minuto abierta al presente, y lo que me han transmitido es que existe una alternativa a este mundo actual. Todos ustedes son portadores de esperanza y el trabajo que realizan da fe de ello.
La pobreza y la marginación que existe en Chiapas, me deja muda exteriormente, no se que decir...pues interiormente me produce tal torbellino de preguntas sin respuesta, que me hace, incluso, sentir, que mi aptitud consumista del mundo en el que vivo contribuye como un granito de arena a hacer que esa injusticia sea posible. Sólo se, que es difÃcil cerrar los ojos cuando la pobreza y la degradación tienen nombre y apellidos; y cuando has quedado desborda con la generosidad de esa gente, que comparte contigo la poca comida que tiene, y te acoge en su casa y abre su corazón. Un corazón puro, sincero y libre de rencores y resentimientos a pesar de las injusticias que sufre cada dÃa.